miércoles, 20 de abril de 2016

¿POR QUE NO MUERDE EL PERRO?



Miguel Justiniano Camacho – Militante de COLUMNA SUR

Con la situación de la juventud boliviana en el marco social, político ideológico, esta es la respuesta que más se asemeja a lo que pretendo expresar.

¿Por qué la pasividad de la población boliviana en general y la juventud revolucionaria en particular?

Si entendemos que ser revolucionario parte de un germen de acentuar las contradicciones para avanzar hacia (X) o (Z) dentro de un proceso, ¿Por qué la juventud revolucionaria no está haciendo lo que le corresponde como deber histórico?

Una de las muchas respuestas coherentes que he encontrado ante la dicotomía es “la falta de una vanguardia revolucionaria.”

Partiendo desde el principio que no cabe actividad revolucionaria con incidencia real fuera del Movimiento al socialismo (MAS IPSP), debemos saber interpretar de una manera propositiva y critica para poder así vislumbrar a lo que queremos llegar.

La necesidad de esta Vanguardia Revolucionaria es aplicable a la generalidad de las organizaciones conformantes del proceso de cambio, y adquiriendo aun más importancia si se puede en los colectivos juveniles o que se identifiquen con las luchas generacionales.

Ser vanguardia significa ir a la cabeza, no como líder luminoso indiscutible, siquiera eso, no significa ir como líder. Vanguardia significa aquel que abre camino, no de una manera lineal, vertical, o coercitiva, si no aquel que toma la iniciativa para abrir camino, como el poema de Antonio Machado y cito textualmente:

-“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”-

Y me adhiero a su significado literal, puesto que hemos de marcar sendero profundizando cada vez más este proceso, puesto que nuestro horizonte es la emancipación -lucha de los débiles de nuestra sociedad-, de los obreros, de los campesinos.

No ha habido camino antes, estamos frente a una maraña de monte impenetrable y debemos de hacer sendero a punta de machete para que nuestros camaradas y compañeros de lucha puedan transitar de una manera mucho más práctica por él.

Este es el significado de vanguardia; si no tenemos este grupo de valientes compañeros que se internen en el monte más frondoso para hacer el camino, nuestra lucha y nuestro horizonte está a la deriva.

No nos basta con tener claro dónde vamos, también es de igual importancia “Como” y “Por donde” vamos para llegar a ese “Donde”, puesto que si no tenemos estas dos anteriores claras nos podemos perder en el camino de ambas.

Son vicisitudes que hoy en día tienen que llamar nuestra atención para así poder resolverlas de la manera más  rápida y efectiva posible.

Ojala el día de mañana tengamos no una ni dos organizaciones de vanguardia, si no que la juventud empoderada bajo el mensaje de Revolución Socialista en lo más amplio de su significado, pueda considerarse una vanguardia en sí.

El hecho de ser joven esta intrínsecamente unido al hecho de ser vanguardia puesto que hacen falta las aptitudes que traen con si la juventud para ser bandera… vigor, energía, contundencia, valentía y confianza en tu horizonte para poder influir sobre el común que no está convencido hacia “Dónde”, o “Como” o “Por donde”.

Esa es nuestra labor, la ardua y difícil labor de hacer camino y citando un poco más del poema de Machado:

“Si al andar se hace camino, y al volver la vista atrás
Has de ver el camino que no has de volver a pisar”

Puesto que de errores se aprende y de derrotas se construye el porvenir y los cimientos de nuestra añorada sociedad socialista.

Si bien los victoriosos son aquellos que escriben la historia, los derrotados de la historia hemos sido los que no han cesado en su ímpetu por cambiar la realidad en la que nos vemos subsumidos, por una realidad mucho más justa e igualitaria.

Finalizando con el poema….


“Caminante no hay camino, solo estelas en la mar”.

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